viernes, 27 de septiembre de 2013

PROBLEMAS DE DESNUTRICIÓN EN EL PACIENTE HOSPITALIZADO


PROBLEMAS DE DESNUTRICIÓN EN EL PACIENTE HOSPITALIZADO

Autor: Annalía Aparicio Cerda
Maestría en Nutrición Clínica 1° semestre
Universidad Autónoma de Durango, Campus Zacatecas
Correo electrónico: annalia_ac@hotmail.com

RESUMEN 

Conocer el estado nutricional de pacientes hospitalizados es importante para la prevención de la desnutrición hospitalaria y para la planificación de las intervenciones nutricionales. 
La desnutrición es considerada un problema de magnitud en pacientes hospitalizados y generalmente está relacionada con al el aumento de morbidad y mortalidad, contribuyendo para prolongar el tiempo de hospitalización internación y los costos hospitalarios. La condición clínica del paciente, los factores circunstanciales relacionados con el al proceso de internación y la falta de estrategias nutricionales específicas de manejo del paciente están entre los determinantes de la desnutrición hospitalaria.
Estado nutricional- Evaluación nutricional- Tiempo de hospitalización- Morbilidad- Mortalidad.

ABSTRACT

Knowing the nutritional status of hospitalized patients is important for the prevention of hospital malnutrition and planning nutrition interventions.
Malnutrition is considered a problem of magnitude in hospitalized patients and is usually related to increased morbidity and mortality, contributing to prolong the length of hospital inpatient and hospital costs. The patient's clinical condition, situational factors related to the admission process and the lack of specific nutritional strategies of patient management are among the determinants of hospital malnutrition.
Nutritional status- Nutritional assessment- Time of hospitalization- Morbidity- Mortality.

INTRODUCCIÓN

La desnutrición continúa siendo la causa más frecuente de aumento de la morbi-mortalidad y uno de los principales problemas de salud en todo el mundo, afectando de forma muy especial a un colectivo concreto como es el de los pacientes hospitalizados, donde la incapacidad de ingesta y la enfermedad son comunes, tomando entidad propia bajo la denominación de desnutrición  hospitalaria.
La desnutrición afecta al 30-50% de los pacientes hospitalizados de todas las edades, tanto por causas médicas como quirúrgicas, aumentando a medida que se prolonga la estancia hospitalaria. Así, se estima que en torno al 35% de las personas que ingresan tienen desnutrición, una cifra que se dobla durante su estancia en el centro.
Hay que destacar que, desde los primeros estudios publicados sobre prevalencia de desnutrición hospitalaria hasta los estudios más recientes, los porcentajes de pacientes hospitalizados desnutridos no han variado sustancialmente a pesar de las grandes mejoras en las técnicas de alimentación, dietética y soporte nutricional artificial.
Es importante identificar a los pacientes desnutridos o con riesgo de desnutrición a fin de instaurar lo antes posible un soporte nutricional adecuado. Estudios recientes destacan que en nuestro país se recurre a la alimentación artificial en sus distintas variantes en torno a 20 veces menos de lo que sería conveniente

DESARROLLO

Se entiende por Desnutrición Hospitalaria la que se produce en un enfermo durante la hospitalización. La causa principal de Desnutrición Hospitalaria es la propia enfermedad, aunque puede ser también secundaria a la desatención del paciente en materia de alimentación o nutrición.
Las causas más frecuentes son:
·         Estado anímico del paciente secundario a la hospitalización o a la propia enfermedad que contribuye a la anorexia.
·         Oferta de menús desequilibrados o insuficientes en condiciones inadecuadas de higiene, temperatura y presentación.
·         Ayunos diagnósticos excesivos (secundarios a la realización de extracciones sanguíneas, pruebas radiológicas u otras pruebas diagnosticas, etc.)
·         Ayunos terapéuticos excesivamente prolongados.
·         Horarios exageradamente divergentes de los habituales del paciente.
·         Rechazo de los menús por parte del paciente por su mala presentación u otros motivos.
·         Uso prolongado y exclusivo de sueroterapia.
·         Falta de evaluación del estado nutricional del paciente al ingreso y durante su hospitalización.
·         Falta de control de la ingesta durante su estancia hospitalaria.
·         Dejación de responsabilidades en la hora de velar por el estado nutricional.

El servicio de dietética y nutrición debe tener claramente delimitadas las funciones y responsabilidades a su cargo en cuanto a la restauración colectiva del hospital.
Este servicio debe velar por la correcta y optima alimentación de todos y cada uno de los usuarios del hospital. Por este motivo debe participar y colaborar con los órganos directivos y gestión del centro hospitalario. Las siguientes funciones corresponden propiamente a estos servicios:
  • Participar en la planificación de la confección de los menús.
  • Controlar la aceptación de las dietas por parte de enfermería y el usuario.
  • Velar por el correcto valor nutricional e higiénico de las dietas servidas.
  • Recibir y canalizar las quejas de los usuarios y del personal implicado para su rápida solución.
  • Realización de encuestas que permitan conocer el grado de satisfacción del paciente.
  • Individualizar las prescripciones realizadas por el resto del personal sanitario.
  • Atender las consultas dietéticas a petición del personal médico y de enfermería.
  • Asegurar que el paciente recibe la dieta prescrita.
Muchas otras funciones pueden ser asumidas por los servicios de dietética y nutrición, aunque ello va a depender de la idiosincrasia de cada hospital y de los recursos que se destinen a tal efecto.

CONCLUSIÓN

La desnutrición hospitalaria es un problema universal que hoy en día se puede detectar y se puede combatir.
A pesar de una mayor sensibilización del colectivo médico, su prevalencia sigue siendo muy elevada y el soporte nutricional no se utiliza ni en un tercio de los pacientes que lo requieren.
Sus consecuencias se manifiestan en el aumento de la morbilidad, la prolongación de la estancia hospitalaria y el incremento en el gasto sanitario.
La mejora en la calidad total exige la organización de un sistema de detección precoz de la desnutrición para la totalidad de los pacientes ingresados, la vigilancia de la incidencia de nuevos casos, su seguimiento y el establecimiento del procedimiento necesario para controlarla.

BIBLIOGRAFÍA

  • Álvarez J, Monereo S, Ortiz P, Salido C. “Gestión en nutrición clínica”. Nutr Hosp. (2004) XIX(3):125-134.
  • Ulibarri Pérez JI, Picón César MJ, García Benavent E. “Detección precoz y control de la desnutrición hospitalaria”. Nutr. Hosp. (2002); 17:139-146.
  • Benabe JE y Martínez Maldonado M: The impact of malnutrition on kidney function. Miner Electrolyte Metab, 1998,24(1):20-26.

PROBLEMAS DE DIABETES MELLITUS TIPO 2 Y OBESIDAD EN LA EDAD PEDIÁTRICA


PROBLEMAS DE DIABETES MELLITUS TIPO 2 Y OBESIDAD EN  LA EDAD PEDIÁTRICA

Autor: Annalía Aparicio Cerda
Maestría en Nutrición Clínica 1° semestre
Universidad Autónoma de Durango, Campus Zacatecas
Correo electrónico: annalia_ac@hotmail.com

RESUMEN 

La extensión de la epidemia de obesidad infantil va en aumento, de tal modo que los niños presentan determinadas complicaciones crónicas que antes sólo se observaban en los adultos. El objetivo de la presente revisión consiste en:
 a) Explicar la relación entre la adiposidad y el metabolismo de la glucosa
 b) Presentar estrategias de diagnóstico y tratamiento en los niños y adolescentes con obesidad y diabetes mellitus tipo 2 (DM2).
OBESIDAD- DIABETES MELLITUS TIPO 1- DIABETES MELLITUS TIPO 2-  INSULINA- MICROVASCULARES- MACROVASCULARES.

ABSTRACT

The extent of the epidemic of childhood obesity is increasing, so that children have certain chronic complications previously only observed in adults. The aim of this review is to:
  a) Explain the link between adiposity and glucose metabolism
  b) Provide diagnostic and treatment strategies in children and adolescents with obesity and type 2 diabetes mellitus (DM2).
OBESITY-DIABETES MELLITUS TYPE 1 - TYPE 2 DIABETES MELLITUS - INSULIN-MICROVASCULAR.

INTRODUCCIÓN

La obesidad en la edad pediátrica constituye uno de los problemas de salud pública más importantes de nuestra sociedad. No sólo porque su incidencia está aumentando de forma considerable, sino porque la obesidad del niño tiende a mantenerse en la adolescencia y la del adolescente en la vida adulta.
Hasta épocas recientes, la mayoría de los casos de diabetes mellitus en niños y adolescentes correspondían al tipo 1 (DM1), de mediación inmunológica. Durante las 2 últimas décadas la obesidad ha dado lugar a un aumento espectacular en la incidencia de la diabetes mellitus tipo 2 (DM2) a estas edades. La obesidad está estrechamente relacionada con la resistencia a la insulina, que cuando se suma a un déficit relativo de insulina, conduce al desarrollo de una DM2 manifiesta. Los niños y adolescentes con DM2 presentan las complicaciones microvasculares y macrovasculares de esta enfermedad a edades más tempranas que los individuos que desarrollan la diabetes en la edad adulta. Entre estas complicaciones cabe incluir las siguientes: enfermedad cardiovascular aterosclerótica, ictus, infarto de miocardio y muerte súbita; insuficiencia renal y fallo renal crónico; neuropatía y vasculopatía de las extremidades, y retinopatía que conduce a la ceguera. Se aconseja a los profesionales sanitarios que lleven a cabo las pruebas de detección adecuadas en los niños con riesgo de DM2, que diagnostiquen el proceso lo antes posible y traten enérgicamente la enfermedad.
El sobrepeso, o la obesidad, es el factor de riesgo másimportante para el desarrollo de la DM2 en los jóvenes. De hecho, la creciente prevalencia del sobrepeso cursa paralelamente al aumento del número de casos de DM2. La DM2 es responsable de una considerable proporción de los nuevos casos de diabetes (hasta un 50% en algunas clínicas) en la población pediátrica.
Los porcentajes crecientes de DM2 en los niños y adolescentes tendrán importantes consecuencias a largo plazo para los individuos afectados, así como para el conjunto de la sociedad y el sistema de salud pública. El comienzo más precoz de la DM2 da lugar a que se inicien también más precozmente las complicaciones: neuropatía progresiva, retinopatía que conduce a la ceguera, nefropatía que da lugar a insuficiencia renal crónica y enfermedad cardiovascular aterosclerótica que origina ictus, infarto de miocardio y, en algunos casos, muerte súbita. Además de su impacto sobre el bienestar físico, la influencia que ejercen estos procesos sobre los aspectos económicos, sociales y psicológicos es enorme.

DESARROLLO

¿Cuál es la fisiopatología de la diabetes mellitus tipo 2 en el niño?
La resistencia a la insulina, que se desarrolla como consecuencia de factores genéticos y ambientales, se asocia estrechamente con la obesidad. Además, en general se cree actualmente que la resistencia a la insulina es el primer paso para el desarrollo de DM2, enfermedad cardiovascular y otros procesos. El término síndrome metabólico, denominado también síndrome X o síndrome de resistencia a la insulina, fue acuñado por Reaven19, al referirse a la constelación de anomalías metabólicas de resistencia a la insulina, intolerancia a la glucosa y DM2, hipertensión y dislipemia, que causan las complicaciones cardiovasculares a largo plazo.
¿Qué constituye un enfoque global en la valoración del niño con sobrepeso u obeso con respecto a la diabetes mellitus tipo 2?
Identificación del sobrepeso, la intolerancia a la glucosa y la diabetes en el niño.
Los factores de riesgo genéticos y ambientales, como la obesidad materna, la diabetes gestacional y la falta de ejercicio físico, pueden y deben identificarse a una edad temprana. Deben examinar anualmente los valores del IMC e introducirlos en la gráfica, específica para la edad y el sexo, del Center for Disease Control and Prevention (CDC) IBM Growth Charts, de todos los niños que atiendan.

Los datos específicos de edad, sexo y perímetro abdominal pueden utilizarse como indicadores de la distribución visceral de la grasa. A todos los niños con sobrepeso o riesgo de presentarlo se les deben impartir consejos para promover el adelgazamiento mediante cambios en el estilo de vida.
La DM2 es a menudo asintomática. Los factores de riesgo para la DM2 son el sobrepeso, la obesidad y los signos de resistencia a la insulina.
La American Diabetes Association recomienda efectuar pruebas de cribado en los niños con un IMC ≥ percentil 85 para la edad y el sexo y con 2 factores de riesgo adicionales para la DM2 (tabla 1). Hay pruebas indicativas de que las complicaciones de la diabetes comienzan con frecuencia antes de que aparezcan los síntomas. Los hallazgos de lesiones microangiopáticas en los nuevos casos de diabetes indican que estas lesiones son anteriores al comienzo clínico de esta enfermedad. De hecho, los estudios necrópsicos revelan que los cambios vasculares ateroscleróticos son prevalentes en los niños, y que el grado de aterosclerosis se correlaciona con ciertos factores de riesgo, como el IMC y las concentraciones de lípidos41. Se ha observado que un tratamiento enérgico retarda el desarrollo de las complicaciones. Por tanto, la identificación precoz de los niños con DM2 permite albergar la esperanza de prevenir las complicaciones graves.
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TABLA 1. Normas para investigar la diabetes mellitus tipo 2
Criteriosa
Con riesgo o presencia de sobrepeso
IMC > percentil 85 para la edad y el sexo
Peso corporal para la talla > percentil 85
Peso corporal > 120% del ideal para la talla
Más 2 cualesquiera de los siguientes:
Factores de riesgo
Antecedentes familiares de diabetes tipo 2 en parientes de primer
o segundo grado
Raza/etnia (indios americanos, negros, hispanos, asiáticos/islas
del Pacífico)
Signos de resistencia a la insulina o procesos asociados con dicha
resistencia (acantosis nigricans, hipertensión, dislipemia,
síndrome de ovario poliquístico)
Edad al inicio de las pruebas de detección: 10 años, o al comienzo
de la pubertad si ésta ocurre antes de dicha edad
Frecuencia de las pruebas: cada 2 años
Prueba: glucemia plasmática en ayunas

¿Cuáles son las opciones terapéuticas para los niños con trastorno de tolerancia a la glucosa o diabetes mellitus tipo 2?
La eficacia de la modificación del estilo de vida puede ser limitada, pero también lo son sus riesgos. Por este motivo, dicha modificación está siempre indicada en los pacientes con DM2. Los pacientes que presentan una ligera hiperglucemia (126-200 mg/dl) y hemoglobina glucosilada (A1C) <8,5%, o un diagnóstico incidental de DM2, pueden tratarse inicialmente con cambios en el estilo de vida y metformina, que es el único fármaco aprobado por la FDA para los pacientes pediátricos con DM2. La metformina, una biguanida, disminuye la producción hepática de glucosa y aumenta la captación de ésta mediada por la insulina en los tejidos periféricos, principalmente en el tejido muscular. Un niño que presente una hiperglucemia intensa (> 200 mg/dl), A1C > 8,5% o cetosis, debe tratarse inicialmente con insulina para conseguir el control metabólico.


CONCLUSIÓN

La epidemia de obesidad infantil está ejerciendo actualmente un tremendo impacto sobre los aspectos físico, social y de bienestar en los niños. La obesidad promueve la resistencia a la insulina, lo que a su vez guarda relación con diversos problemas, incluida la DM2. La neutralización de la obesidad mediante cambios en el estilo de vida es un paso importante para la asistencia de los pacientes con riesgo de DM2 o que ya la tienen. Para ayudar a que los niños logren o mantengan un peso saludable, es necesario de los profesionales realicen una identificación precisa y promuevan un cambio en el estilo de vida. También se requiere un cambio social significativo con el fin de crear un ambiente más sano para el niño. La obesidad infantil sigue siendo un problema importante, para el cual se requieren con urgencia intervenciones más eficaces.

BIBLIOGRAFÍA

  • Type 2 diabetes in children and adolescents. American Diabetes Association. Diabetes Care. 2000; 23:38.
  • Carrascosa A. Obesidad durante la infancia y adolescencia: una pandemia que reclama nuestra atención. Med Clin (Barc).2006;126:69.
  • Ballabriga A, Carrascosa A. Obesidad en la infancia y adolescencia. In: Nutrición en la infancia y adolescencia. 3.aed.Majadahonda: Ergon; 2006. p. 667—703.